domingo, 22 de octubre de 2017

No qué, a quién
Gabriel U. García T.
Hace unos días, conversando con Oscar González, un filósofo que ha vivido siempre en Donostia, hablábamos sobre el futuro y el mundo que estamos dejando a nuestros hijos. Sin embargo, con ese talento que le caracteriza, en un momento dice: “el problema no es solo el mundo que dejamos, sino a quién lo dejamos”. Tiene razón, pero ¡cuántas aristas tiene esa frase!

Primero, el tema de oportunidades. ¿Las personas, que nos seguirán en el camino de la vida, tienen las mismas ventajas? ¿Podrán desarrollar sus vidas plenamente? Este es un elemento de asimetría. Los sectores rurales no tienes las mismas posibilidades que las ciudades y,  la periferia, está en desventaja frente a la capital.

Luego, el tema educativo. ¿Cómo educamos? Pregunto no solo a los administradores del sistema público, sino también quienes somos padres.  ¿Cuáles son los valores que inculcamos? No entendamos por ello, valores morales o concepciones sobre el bien y el mal, sino cosas simples como el ejemplo cotidiano, cuando leemos un libro o preferimos el teléfono celular. Allí estamos formando a quienes dejaremos el mundo.

Y, claro, la política, no definida como esa gran confrontación de ideas y visiones sobre el globo, sino como cosas comunes. Aquellas del día a día. Ese funcionario capaz de reparar una vereda cuando se ha dañado o que, simplemente, se esfuerza para que un ciudadano inicie exitosamente un negocio que, seguramente, generará puestos de trabajo y luchará contra la pobreza. Qué vea, tolerantemente, distintas visiones del mundo, aunque no concuerden con la suya.

Dejaremos un mundo mejor, cuándo los funcionarios, en medio de un gran festival internacional, como el de Artes Vivas de Loja, no solo piensen en incluir artistas de talla mundial, sino vuelvan sus ojos a Chuquiribamba y, dentro de la programación, incluyan, por ejemplo, el segundo festival de la canción nacional programado para las mismas fechas, gracias al esfuerzo de su prioste y en honor a la Patrona del Cisne.

A  esas personas vale la pena dejarles el mundo. (O)

gulpianoga@gmail.com

domingo, 8 de octubre de 2017

Artículos en "La Hora"

Gobiernos provinciales y descentralización

Gabriel U. García T.

En 1859, cuándo existían tres gobiernos en el territorio ecuatoriano, Manuel Carrión Pinzano proclamó el Gobierno Federal de Loja, como fórmula para preservar la integridad nacional. El federalismo, entre otras cosas, logró que, en nuestra provincia, se estableciera la Corte de Justicia y la semilla de la Universidad Nacional de Loja. Don Manuel, al finalizar su gobierno, en un efusivo discurso, defendió  la postura de Loja: “Cuándo toda la República se conmovía, buscando la fórmula que debiera salvarla en el cataclismo de la política, vosotros unánimemente proclamasteis la doctrina de la descentralización: a ella debéis, sin duda, el que la provincia de Loja haya salido ilesa en medio de las contiendas civiles, y sin dejarse guiar por el mal consejo de los odios y parcialidades”. Sin embargo, esta lucha no termina.

Hace unos días fui al Registro Civil para tramitar un pasaporte, documento esencial para cualquier ciudadano. El trámite tomó tres días hábiles y, como era viernes, el pasaporte llegó el martes de la siguiente semana. La demora se debió a que, desde la dirección central de la institución, se dispuso que, los pasaportes emitidos en Loja, se impriman en la provincia de Cañar. Eso es un efecto del centralismo. Pero también hay otros asuntos mucho más graves. Si a Usted, querido lector, se le tapona una arteria cercana al corazón, el procedimiento necesario no se realiza en nuestra tierra. Tendrá que irse, si le da tiempo y el buen Dios lo permite, a Quito, Guayaquil o Cuenca, porque, seguramente la decisión, de que estos centros especializados estén en estas tres ciudades, se tomó en la Capital.

En fin, el centralismo exagerado produce atraso y pobreza. Por ello debemos luchar firmemente fara fortalecer nuestros consejos provinciales. ¡Qué se encarguen del verdadero gobierno de la provincia! Que asuman competencias como salud, educación e incluso ¿por qué no? seguridad. Cualquier intento por debilitarlos debe ser rechazado.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Artículos en "La Hora"

Romeriantes

Gabriel U. García T.

A lo largo de la historia, la vocación mariana de los habitantes del sur del País, está llena de persecuciones. Uno de los primeros actos contra los devotos, lo recoge Pío Jaramillo en su, siempre citada, “Historia de Loja y su Provincia”. En efecto, el oidor de la real Audiencia de San Francisco de Quito, el licenciado Diego Zorrilla, ordenó quemar los ranchos del Cisne para obligar a sus moradores a radicarse en la vecina Chuquiribamba. Pero, cuando trasladaban la Sagrada Imagen, se levantó “tan grande tempestad de aires que se hacían pedazos los  árboles y las casas se descobijaban”. La gente, asustada por estos fenómenos, pidió a sus vecinos que regresaran con su imagen. Nuestra Señora emprendió el regreso a su pueblo y, de inmediato, se sosegó la tempestad.

Sin embargo, la persecución solo ha hecho que la fe se profundice. Cada año vemos, con alegría, como miles de personas, provenientes desde los más recónditos rincones del país, vienen a visitar la Sagrada Imagen. Las calles de Loja se llenan de colorido, especialmente, con las polleras de las romeriantes que vienen desde Cañar y Azuay. Muchas de ellas, seguramente, ahorran durante todo el año para satisfacer el deseo de visitar a su Protectora. No importa si no tienen un lugar para dormir.

Existen algunas iniciativas para hacer que su visita se realice con dignidad y honrando el sacrificio que representa. Una de ellas es la de habilitar las escuelas y colegios como estancias temporales. Sin embargo, no ha sido suficiente.

Por otra parte, el año anterior, a propósito del Festival Internacional de la Artes, en las cercanías del Parque de Jipiro, se montó un campamento de muy alto nivel para recibir a los artistas y público que visitaban la ciudad durante ese evento cultural.  Entonces, porque no pensar en volver a usar esa infraestructura en esta época, pero esta vez para los devotos de Nuestra Señora.

Al fin y al cabo, tanta importancia tienen los artistas e intelectuales que nos visitan durante el festival, como los hermanos que vienen a visitar a su Madre durante los últimos días de agosto y los primeros de septiembre. Atendamos a todos de igual manera.

gulpianoga@gmail.com






lunes, 28 de agosto de 2017

Artículos en "La Hora"

Feria e ilusión

Gabriel U. García T.

Fue el Libertador Bolívar quien ordenó el traslado de la sagrada imagen de Nuestra Señora del Cisne hasta Loja. Firmó el decreto en 1829, desde su cuartel general en Guayaquil y, además, concedió privilegio de feria y exención de derechos en esta ciudad, desde el 10 de agosto hasta el 12 de septiembre de todos los años. Como anécdota, debe ser uno de los poquísimos decretos en los que Don Simón, para que su voluntad se cumpla, pidió permiso a la Iglesia.

Han transcurrido ciento ochenta y ocho años desde entonces. Hoy estamos nuevamente de fiesta. Recibimos a nuestra Patrona y, en su honor, hay un gran despliegue comercial.

Este año es especialmente interesante en cuanto a las nuevas propuestas productivas que se forjan en Loja. En efecto, y alejándonos por un momento del mundanal ruido político, centremos nuestra visión en las cosas nuevas e innovadoras de nuestro entorno.

Cuando el acucioso lector visite la nave de emprendimiento, que la Corporación de Ferias de Loja ha dispuesto, se encontrará con una grata sorpresa: más de cien nuevos proyectos de negocios generados en la provincia. En lo tecnológico vemos aplicaciones tan útiles como K-taxi que, por cierto, ya se ha exportado o software contable y de inventarios para empresas, generado por Tovacompu que, también, se comercializa fuera del País. Todo esto sin dejar de lado los emprendimientos agro-industriales que ofrecen desde licores hasta chocolates y galletas de altísima calidad.

El rostro productivo de la provincia está cambiando. Además de nuestro potencial agropecuario, se empieza ver un interesante futuro industrial y tecnológico que podría catapultarnos, adecuadamente, en este nuevo siglo.

Esto debe soportarse con un aporte importante desde el Estado: generación de créditos blandos y condiciones favorables en cuanto seguridad jurídica, marco impositivo e infraestructura. Si la ecuación se completa, estaremos en la senda correcta para el desarrollo.

En fin, son buenas noticias para Loja que, en gran parte, vienen de la portentosa mano de Nuestra Señora del Cisne.




domingo, 13 de agosto de 2017

Artículos en "La Hora"

Asco
Gabriel U. García T.

Últimamente, cuando revisamos la prensa nacional, vemos con desgano, asombro y asco, como se revelan nuevos casos de corrupción. Día a día se conocen más detalles, audios, videos, delaciones en torno al escándalo de Odebrecht. En cada noticiero de televisión cuentan como empresarios regalaron jugosas cantidades  de dinero, a personas cercanas a funcionarios del gobierno anterior, para posibilitar acercamientos o reuniones.

Genera repugnancia el cinismo con el que se quiere encubrir todo esto. Se usan eufemismos para disfrazar la verdad con frases altisonantes. A las coimas se las denomina “acuerdos entre privados” y a los sobres con dinero que, seguramente, es mal habido, se los entrega en la fiscalía diciendo que, más de dos millones de dólares, les llegaron  “de manera anónima”.

Se allanan domicilios, en investigaciones sobre enriquecimiento ilícito y se encuentran armas de grueso calibre, recordándonos la época de Al Capone. A veces, parece que estamos enfrentando a bandas mafiosas que tuvieron secuestrado el aparato público del país.

Cuando escribo estas letras, acaba de volver al Ecuador el ex-ministro Pareja Yannuzzelli. Todos estamos esperando sus revelaciones. Pero no con la expectativa que genera una película de suspenso, sino para saber cuando nos van a volver las arcadas al cuerpo, cuando nos invadirá, nuevamente, esa sensación de vómito que tenemos desde hace algunos meses.

Con ello, la ciudadanía está, cada vez más, alejándose de la política. Nadie quiere verse revuelto con esta gente, ni en estos escándalos. Parece que el ejercicio del servicio público solo sirve para que, unos cuantos, se enriquezcan de una manera insaciable.


Pero no debemos dejar que esta sensación de asco nos aleje. Hay que estar atentos al manejo de la cosa pública, que es de todos. El estado somos los ciudadanos jurídicamente organizados. Superemos el asco y vigilemos para que todo esto no quede impune. El país tiene futuro en la medida que quienes, en nuestro nombre, administran el erario nacional, entiendan su inmensa responsabilidad con las generaciones que vienen. 

domingo, 30 de julio de 2017

Artículos en "La Hora"

Granizo tostado

Gabriel U. García T.

La historia política ecuatoriana está salpicada de pactos firmados en la trastienda. El primero, que recuerda nuestra vida republicana, es el que se produce entre Juan José Flores y Vicente Rocafuerte.  Resulta que el prócer guayaquileño era el jefe de la oposición al gobierno y organizó, en Guayaquil, un grupo, con el peculiar nombre de “chihuahuas”, para derrocar al régimen por la vía armada.

En 1834 Rocafuerte es capturado en la Isla Puná y, el Presidente, en lugar de ordenar su fusilamiento, le propone un pacto en aras a la estabilidad nacional. De hecho, gracias al acuerdo, don Vicente es electo Presidente de la República en 1835 y luego, en 1839, durante el segundo mandato de Flores, es designado Gobernador del Guayas. El convenio permanece hasta que, a Don Juan José, se le ocurrió la famosa “Carta de la Esclavitud” y, con ella, el deseo de perennizarse en el poder.

Este es solo el comienzo de una serie de acuerdos y desacuerdos entre rivales, aparentemente irreconciliables, pero que luego, y siempre procurando el bienestar nacional, se unen para co-gobernar o, simplemente, conspirar.  Como muestra, en la historia más reciente, el acucioso lector, no puede olvidar el famoso pacto de la “regalada gana” entre roldosistas y social-cristianos.

Todo esto, a raíz de dos hechos en el “juego de tronos” criollo. Por un lado el rumor, cada vez más insistente, de que el sector eléctrico ha sido entregado a don Dalo y sus amigos de Fuerza Ecuador. Por otra parte, en la reciente Sesión Solemne en homenaje a Guayaquil, oímos a un Jaime Nebot citando a  Galeano, Martí y Silvio Rodríguez. También, escuchamos al Excelentísimo Señor Presidente Constitucional de la República, licenciado Lenín Moreno, decirle al Alcalde del Puerto Principal “estimado Jaime, querido Amigo”.


A lo mejor, es por ello que el doctor Andrés F. Córdova, el famoso Lluro, cuando escribió sus memorias, sabiamente tituladas “Mis primeros noventa años”, dijo, de manera irónica, que, en la política ecuatoriana, ha visto “tostar granizo”. Por otra parte, el diálogo y los acuerdos siempre son buenos cuándo, en realidad, son por el bien del país.