Para no hablar de política
Gabriel U. García T.
Estoy muy agradecido con El Mercurio por su invitación a colaborar. Sin embargo, en los tiempos que corren, no se si es buena idea sostener una columna de opinión. Así que vamos a procurar, por lo pronto, no hablar de política.
Quisiera inaugurar esta columna hablando de literatura y una novela que me ha llamado mucho la atención: “Maten al león” de Jorge Ibargüengoitia (Guanajuato, México, 22 de enero de 1928 - Mejorada del Campo, España, 27 de noviembre de 1983).
La trama ocurre en la caribeña nación de Arepa y su capital Puerto Alegre. El presidente de la nación, que ha terminado su cuarto periodo, está conmovido por la “repentina” muerte de su principal opositor. El pueblo, ante semejante caos político, suplica al primer mandatario hacer todo lo posible para que continúe ejerciendo. El estadista, siempre sensible al clamor popular, accede y los diputados de su línea política, el Partido Progresista, que tienen la mayoría en el congreso arepano, consiguen reformar la constitución para que pueda optar por un quinto mandato.
De su lado, la oposición del Partido Moderado, donde está la crema y nata de Arepa, se encuentra muy preocupada por no tener candidato opositor para las elecciones y, especialmente, por la posible aprobación de la Ley de Tierras que los dejaría sin sus hermosas haciendas. Optan por llamar a un joven exilado de una acomodada familia para que los represente. El ungido, al ver que no tiene posibilidades electorales, intenta, sin éxito, cometer un magnicidio.
Este hecho produce el fusilamiento de las principales cabezas del Partido Moderado. Con ello, en un gesto magnánimo, el Presidente va a la oposición y le propone un pacto: que el Congreso declare la posibilidad de tener un presidente vitalicio, en aras a la estabilidad del país y que, al mismo tiempo, se archive la Ley de Tierras. El pacto se cierra.
Sin embargo la novela tiene un final inesperado que no voy a contar con la esperanza de que usted, querido lector, pueda disfrutarla.
En fin, quería hablarles de esto para no tener que hablar de política.
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